Hipertensión

¿Qué es la hipertensión?

Se define hipertensión arterial como la elevación persistente de la presión arterial de los valores establecidos por consenso. Así como el corazón bombea la sangre hacia la aorta de forma pulsátil, obtenemos dos tipos de presión, la presión sistólica (cuando se balancea)) que tiene un promedio 120-90 mmHg, y la presión diastólica (cuando el corazón se relaja) el valor medio de 80 y 40 mm hg.

No hay una línea divisoria entre lo que se sería una presión arterial normal y una elevada, por lo que se establecieron los niveles de arbitrariedad que ayudan a los médicos a determinar las personas que tienen alto riesgo de desarrollar complicaciones cardiovascular debido a su alta presión arterial y que por tanto se beneficiarían del tratamiento médico. De este modo y según las últimas guías (europea ESH/ESC 2013) clasificaremos a los individuos según su presión arterial en:

  • Presión arterial óptima Sistólica<120 mmHg Diastólica<80 mmHg
  • Normal Sistólica 120-129 mmHg Diastólica 80-84 mmHg
  • Normal/Elevada Sistólica 130-139 mmHg Diastólica 85-89 mmHg
  • Hipertenso grado 2 Sistólica 160-179 mmHg Diastólica 100-109 mmHg
  • Hipertenso grado 3 Sistólica>180 mmHg Diastólica>110 mm hg

Según estos criterios se estima que entre el 30 a un 45% de la población general adulta es hipertensa claro incremento relacionado con la edad, sin embargo se observan importantes diferencias entre los valores de presión arterial media en los diferentes países.

Síntomas de la hipertensión.

La mayoría de la hipertensión no presenta ningún síntoma en particular y suelen ser detectados en controles rutinarios de presión arterial.

Cuando aparecen síntomas suele ser debido a hipertensión de grado 3 y los clasificamos en:

  • -Propios del aumento de la presión arterial: dolor de cabeza (dolor de cabeza) matutina y occipital, mareos, palpitaciones, fatiga frecuente y la impotencia.
  • Propios de la enfermedad vascular hipertensiva: epistaxis (hemorragias nasales), hematuria (sangre en orina), borrosidad de la visión, la angina de pecho, disnea (sensación de ahogo), etc..
  • Propios de la enfermedad de base (si es la hipertensión secundaria): poliuria, polidipsia, debilidad muscular, aumento de peso, etc.

Por tanto siempre que aparezcan los síntomas o aparecen en las mediciones de presión arterial valores superiores a 140 mmHg de Presion sistólica o superiores a 90mmHg de diastólica debe consultar a la consulta del médico, bien sea en controles rutinarios o con esfingomanómetros semiautomáticos (instrumentos de medición de la presión arterial) tan extendidos hoy en día.

Tratamiento de la hipertensión.

El inicio del tratamiento de la paciente hipertenso se basa en corregir aquellos hábitos de vida que predisponen al desarrollo de la hipertensión, así la restricción de sal, la restricción de alcohol, el cumplimiento de la dieta mediterránea y de la dieta DASH, reducción del peso, reducción del perímetro abdominal, realizar ejercicio físico regular y el cese del tabaco, son las recomendaciones de clase I (tienen alta evidencia y no hay un acuerdo general acerca de su utilidad y beneficio) y se consideran un equivalente a la monoterapia con fármacos.

Respecto al tratamiento farmacológico existen cinco grupos de medicamentos válidos para el inicio de un servicio o tratamiento, que son los diuréticos, beta-bloqueantes antagonistas del calcio, los inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina (ieca) y antagonistas de los receptores de angiotensina II (ARA II). Además de estos grupos hay otras alternativas como los alfabloqueantes pero su uso es limitado y cuando se precisen combinaciones múltiples de fármacos.

Los beneficios del tratamiento dependen básicamente de la disminución de la presión arterial, de modo que existen escasas diferencias en los resultados entre los diferentes grupos de fármacos cuando consiguen reducciones similares de presión arterial. El resultado de un paciente en particular resulta impredecible y es el conocimiento del médico sobre su paciente el decanta la elección. Sin embargo, algunos fármacos antihipertensivos pueden ser preferibles en la patología, definidos en función de su mayor efectividad sobre un determinado órgano, así en un paciente diabético son preferibles los IECAs o ARA II, y en un paciente de la raza negra se diuréticos o los antagonistas del calcio los fármacos de primera elección.

Las Causas de la hipertensión.

La gran mayoría de los pacientes se produce como hipertensión primaria o esencial y por lo tanto la sin causa definible, y esto es debido a la gran diversidad de sistemas implicados, sin embargo, podemos definir diferentes aspectos que influyen en el individuo y predisponen a padecer hipertensión.

  • FACTORES AMBIENTALES: consumo de sal, la obesidad, el sedentarismo, el consumo de alcohol, la profesión del individuo, etc.
  • FACTORES INTRINSECOS DEL INDIVIDUO: la edad, la raza, el sexo, el nivel de colesterol sérico, la intolerancia a la glucosa y la sensibilidad a la sal son algunos de los factores que influyen en el desarrollo de la hipertensión.
  • LAS CAUSAS de HIPERTENSION SECUNDARIA: Hipertensión renal (alteración en el control de sodio y líquido) Hipertensión endocrina, coartación de la aorta, tumores como el feocromocitoma, etc.

¿Cómo prevenir la hipertensión?

Para prevenir la hipertensión hay que hacer énfasis en los factores ambientales que nos predisponen a padecerla, así la restricción de sal, la restricción de alcohol, el cumplimiento de la dieta mediterránea y de la dieta DASH, reducción del peso, reducción del perímetro abdominal, realizar ejercicio físico regular y el cese del tabaco, ayudará tanto al paciente hipertenso en tratamiento como para una persona sana, para evitar que aparezca.

Debido a su gran dependencia de la edad, en pacientes jóvenes el riesgo cardiovascular puede ser inicialmente bajo, a pesar de los valores de presión arterial elevada o la presencia de otros factores de riesgo asociados, sin embargo si no se trata adecuadamente, este riesgo puede ser la causa, que después de años más tarde se desarrolle una complicación cardiovascular irreversible, de modo que las decisiones de estos no solo pretenden prevenir las complicaciones inmediatas, sino también cubrir el riesgo relativo, entendiendo que la enfermedad cardiovascular es un proceso continuo, más allá del riesgo asociado a únicamente a la presencia de los factores individuales

la forma más adecuada de evitar las complicaciones de la hipertensión arterial es un diagnóstico lo más precoz posible, por lo que mediciones periódicas de presión arterial, bien en la consulta del médico, que es la considerada como la forma ideal de cribado de la enfermedad, bien de forma ambulatoria o en el domicilio (actualmente se considera como un complemento importante a la obtención del control de la presión arterial) permitirá una detección precoz de la enfermedad y permitirá acudir a los profesionales sanitarios quienes evaluarán cada caso particular.

Pronóstico de la hipertensión.

Joven sea el individuo. Además, los pacientes hipertensos como regla general, poseen otros factores de riesgo cardiovascular asociados, factores como la obesidad, la vida sedentaria, el tabaquismo, cifras elevadas de triglicéridos, o de colesterol sérico, diabetes, aumentan el riesgo GLOBAL del paciente hipertenso a padecer una complicación vascular grave.

Los profesionales utilizan el sistema de SCORE, que es una tabla que calcula el riesgo absoluto de morir de una enfermedad cardiovascular en un período de 10 años en pacientes hipertensos.

 

 

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